Sobre los créditos no concurrentes…

Pocas veces se habla de los créditos no concurrentes y sobre las consecuencias que sufre el acreedor con derecho de cobro sometido a esa clasificación…

COMPARTIR

[supsystic-social-sharing id=’1′]

2 de febrero de 2022

Nos adentramos en el Texto Refundido de la Ley concursal (TRLC), concretamente en los artículos 251 y siguientes. Estamos en el Título V del Libro Primero, por cuanto tratamos de la masa pasiva y su integración.

Corresponde de base al acreedor la comunicación a la administración concursal de su respectivo crédito, aunque este no estuviera determinado en su cuantía, con la clasificación que le pareciere. La administración concursal por su lado, a la vista del listado de acreedores presentada por el deudor con la demanda de solicitud de concurso o, en su caso, la revisión de la contabilidad del deudor, pudiera ser que detectase la existencia del crédito y que, aunque el acreedor no lo insinuase, aquel lo recogiera. En estos tres supuestos, tendríamos un crédito con o sin cuantía y con una clasificación recogida propiamente o con carácter aspiracional. Sea como fuere, el acreedor se encontraría protegido y su crédito nunca sufriría las consecuencias de eso que a continuación describiremos.

Para la doctrina más autorizada y la más alta jurisprudencia, la comunicación de los créditos resulta una garantía para las partes afectadas por un concurso de acreedores. Si un afectado por el concurso no desea perder sus derechos y sus expectativas en el procedimiento concursal, dice la Magistrada Ilma. Sra. Dª. María Teresa Vázquez Pizarro¹, “los acreedores deben comunicar sus créditos a la administración concursal en el tiempo y en la forma establecida en la Ley (arts. 255 a 258 TRLC). Solo realizando esta comunicación, el acreedor tendrá todos sus derechos en el procedimiento concursal, pues de no hacerlo, pueden no ver reconocido su crédito quedando, en consecuencia, postergado su pago”. Así lo recoge también la Sentencia del Tribunal Supremo, Sala 1ª, de 4 de noviembre de 2016 (RJ2016/5198).

Sin embargo, de vez en cuando, un acreedor confiado, despistado o, a veces, malintencionado (categorías en las que también entra la Administración Pública) omite la comunicación de su crédito a la administración concursal y “olvida” revisar su ubicación entre los créditos reconocidos, incluso estando personado en el procedimiento. ¿Qué sucede si la deudora aprueba un convenio y, durante el
cumplimiento de este, el acreedor decide, por la razón que sea, exigir la deuda obviando el convenio, incluso pretendiendo que su crédito en nada quede afectado por ser algo así como un crédito fuera del concurso o pretendidamente “contra la masa”?

Mal arreglo tiene estas cosas, especialmente cuando nos enfrentamos a la Administración Pública que goza de esos instrumentos terribles como la providencia de apremio y la diligencia de embargo. A pesar de que la verdadera naturaleza del crédito no es otro que un crédito concursal no comunicado (no concurrente), el acreedor buscará que ese derecho goce de una especie de identidad extraconcursal y, por consecuencia, tratará de lograr su exigibilidad inmediata por delante o con mejor derecho que el resto de los acreedores concursales ordinarios y subordinados.
Lamentablemente, el asunto no tiene otra salida que el incidente concursal ante el Juzgado de lo Mercantil que fue competente para el conocimiento del procedimiento.
El deudor no podrá hacer otra cosa que solicitar del Juez la declaración del crédito como no concurrente y, a veces, ciertas medidas cautelares suspensivas de la pretendida ejecutividad (si con la Administración hemos topado).

La cuestión es ¿con qué criterio tendremos capacidad de lograr esa consideración por parte del Juez? Debemos en este punto resaltar lo dispuesto por el artículo 396, apartado 1º, del TRLC que define con nitidez la extensión necesaria del convenio, estableciendo que el contenido del mismo “vinculará al deudor y a los acreedores ordinarios y subordinados, respecto de los créditos de cualquiera de estas clases que fuesen anteriores a la declaración de concurso, aunque no se hubieran adherido a la propuesta de convenio o votado a favor de ella, o aunque, por cualquier causa, no hubiesen sido reconocidos” (Fundamento de Derecho SEXTO -Créditos concursales pero no concurrentes-, Apartado 8º).
Dicho de otro modo, el contenido del convenio vinculará a todos los créditos nacidos con anterioridad al Auto de declaración de concurso (que no sean reconocidos contra la masa), incluidos los denominados créditos no concurrentes. La referida deuda quedaría sometida, pues, a la novación operada por el convenio en sus exactos términos, idénticos para todos los acreedores que se adhirieron al convenio y los demás ordinarios  y subordinados, pero con la particularidad de que su exigibilidad devendría firme al momento del íntegro cumplimiento del convenio, es decir, tras la satisfacción de los créditos ordinarios y luego los subordinados.

Así lo establece el Tribunal Supremo en su Sentencia 4721/2016, de 4 de noviembre, del Magistrado Ponente, Excmo. Sr. D. Rafael Saraza Jimena (RJ2016,5198):

“Aquellos créditos que, por no verse recogidos en los textos definitivos, en concreto, en de la lista de acreedores, no pueden considerarse concurrentes, no resultan extinguidos…, pero no pueden ser satisfechos en el concurso con cargo a la masa activa. Su satisfacción, de ser posible, habrá de producirse una vez concluido el concurso”. Y añade: “El crédito no concurrente se liquida al cumplimiento del convenio, si bien, en tal caso, sufrirá la quita acordada en el convenio”. E insiste posteriormente al apuntar que: “Si (el acreedor) deja precluir esta posibilidad y su crédito no resulta incluido en
la lista de acreedores que forme parte de los textos fijados con carácter definitivo por el juez del concurso, su crédito será ́ concursal pero no concurrente, con los efectos que hemos expuesto en esta resolución”.

En definitiva: los créditos no concurrentes conllevan la pena consistente en sufrir la quita acordada por el convenio para los ordinarios y subordinados, y que solo devendrán exigibles al íntegro cumplimiento del convenio y nunca antes.

NOTA final: El Proyecto de Ley de reforma del texto refundido de la Ley Concursal, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, para la transposición de la Directiva (UE) 2019/1023 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2019, sobre marcos de reestructuración preventiva, exoneración de deudas e inhabilitaciones, y sobre medidas para aumentar la eficiencia de los procedimientos de reestructuración, insolvencia y exoneración de deudas, y por la que se modifica la Directiva (UE) 2017/1132 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre determinados aspectos del Derecho de sociedades (Directiva sobre reestructuración e insolvencia) publicado en el BOE, con fecha 14 de enero de 2022 no enmienda al Tribunal Supremo en cuanto a la existencia y efectos que pesan sobre los créditos no concurrentes, pero no demos ideas que ya se sabe que la Administración Pública y otros jugadores poderosos bien podrían tratar de superar en sede parlamentaria, una vez más, la pars conditio creditorum arrogándose la prerrogativa del “a mi esto no me afecta”.

1 “El concurso y la conservación de la empresa: Hacia un nuevo orden concursal. La conservación de las empresas a la luz del Texto Refundido de la Ley Concursal”. Vitoria, 2020. Editorial Aranzadi. Páginas 283 a 286.

Iñigo Gómez Bilbao

En definitiva: los créditos no concurrentes conllevan la pena consistente en sufrir la
quita acordada por el convenio para los ordinarios y subordinados, y que solo
devendrán exigibles al íntegro cumplimiento del convenio y nunca antes.

  • En todos los casos diseñamos un plan de acción a medida. Cada situación es diferente.
  • Nos involucramos de principio a fin. No hay excusas.
  • Somos cuidadosos con nuestros honorarios y sin sorpresas. Las cuentas claras.
  • Hechos y valores. Eso es lo que nos caracteriza.

Teléfono 944 23 37 00    info@firmafgm.com

Tags

Concurso de acreedores · Empresas en concurso de acreedores · Preconcurso de acreedores · Concurso de acreedores Bizkaia · Concurso de acreedores Madrid · Concurso de acreedores Andalucía · Derecho concursal Bilbao · Administrador concursal Madrid · Suspensión de pagos Baleares · Concurso de acreedores voluntario · Administradores concursales · Concurso voluntario de acreedores · Procedimiento concursal · Refinanciación · Reestructuración · Empresa concursada · Procedimiento concurso de acreedores · Subasta acreedores